Aunque parezca inofensivo, este síntoma puede estar diciéndote que algo no anda bien en tu cuerpo. Si te despiertas con las manos entumecidas o sientes cosquilleo constante en las piernas y pies, no lo ignores.
¿Qué es esa sensación?
El hormigueo o entumecimiento (también llamado parestesia) se siente como pinchazos, calambres o falta de sensibilidad. Puede durar unos segundos o volverse crónico.
Causas frecuentes (y algunas preocupantes)
Mala postura al dormir o sentarse
Presionar un nervio por mucho tiempo interrumpe el flujo sanguíneo. Suele desaparecer al moverse.
Compresión de nervios (Síndrome del túnel carpiano, por ejemplo)
Afecta sobre todo a personas que usan mucho las manos (computadora, herramientas).
Diabetes
La neuropatía diabética daña los nervios periféricos, generando hormigueo persistente, sobre todo en pies.
Problemas de columna (hernia discal)
Una vértebra fuera de lugar puede comprimir nervios y causar sensaciones extrañas en brazos o piernas.
Esclerosis Múltiple (EM)
Enfermedad neurológica que puede provocar entumecimiento como uno de los primeros síntomas.
Fibromialgia
Este trastorno crónico causa dolor generalizado, fatiga y parestesias.
Deficiencia de vitaminas (especialmente B12)
La falta de esta vitamina puede dañar el sistema nervioso.
¿Cuándo preocuparse?
- Si el hormigueo no desaparece al cambiar de postura
- Si va acompañado de debilidad, dolor, pérdida de equilibrio o visión borrosa
- Si aparece sin causa aparente y con frecuencia
¿Qué puedes hacer?
- Mejora tu postura y evita dormir sobre las manos
- Estira el cuello y las extremidades con regularidad
- Aumenta tu consumo de vitaminas B (consulta a tu médico)
- Consulta a un neurólogo si el síntoma es persistente